era extraño, eso no se niega. pero ni modo. por algunas movidas del destino, y la cultura y esas cosas, terminó por estar de moda colgar a tus mascotas muertas en la pared de afuera de tu casa. como estaba de moda, era natural que tarde o temprano el concepto degradara de "look at this thing that sorta has meaning", a un "i have more than you, which makes me better than you".
curioso. mientras caminaba la cuesta que daba para mi casa, veía estas figuras grandes, misteriosas. el olor a muerto dominaba al olfato, y no se podía oler otra cosa que no fuera ese aroma. eran cubos, las figuras. cubos que exudaban moscas garrapatas y pulgas. bloques cubiertos con cientos y cientos de animales muertos. de perros, de gatos. de pájaros, cientos y cientos de pájaros. perros descompuestos, y de cuando en cuando, perros moribundos, gimiendo por ayuda. estas formas misteriosas parecían estar a punto de levantarse todas, de sacudirse.
todo esto llamaba la atención. los tiempos eran raros, y estábamos enfermos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario